jueves, 25 de febrero de 2016

Touadera, presidente gracias al papa Francisco

Suena algo raro. Pero explicado en detalle, uno entiende este título. No es que el Papa haya impuesto un presidente en algún país de África y menos en Centroáfrica, pero sí que gracias a él, Touadera es presidente.
A principios del mes de noviembre de 2015, Bangui era un polvorín, un nido de violentos sin alma, un sinfín de violencias irracionales en muchos barrios. Nadie se podía atrever a pronosticar que las elecciones que se estaban preparando con la presión de la Comunidad Internacional iban a tener lugar. Todo indicaba que era imposible llamar al pueblo sencillo a las urnas en un país colorado de sangre. Más allá de Bangui, era la oscuridad. El nordeste era un hormiguero de los radicales seleka que ya habían anunciado que no aceptaban a ningún político en sus territorios.
En esta situación, y contra todas las indicaciones de los servicios secretos de Francia, el Papa Francisco decidió viajar a aquel pobre país, pisar la tierra ensangrentada por el odio, tocar las manos de los inocentes sin defensa, hablar al corazón de los jóvenes sin horizonte, visitar a los desplazados que ya no tienen nada y sobre todo entrar en la mezquita central de Bangui. Nadie creía que esta visita iba a ser posible y sobre todo nadie pensaba que podía ser un desencadenante de la paz.
El Papa llegó a Bangui el día 29 de noviembre. Un día antes, las armas habían tronado en algunos barrios y se habían contado muchos muertos. Bromeando en el avión, el padre Francisco dijo que iba a ir a Bangui aunque fuera en paracaídas. El pueblo le esperaba como el agua de mayo, como última posibilidad de una reconciliación entre las diferentes comunidades.En aquel momento, los musulmanes estaban recluidos en su barrio del km5 y no se atrevían a circular en otros barrios. Los no musulmanes tampoco se atrevían a pisar el km5 de Bangui. Todo indicaba que la fractura entre las dos comunidades era irreversible. Pues, el Papa consiguió lo imposible.
El Papa visitó el barrio del km 5 y entró en la mezquita. Los musulmanes todos arreglados le recibieron como un mensajero de la paz. Hasta los radicales de Seleka llamaron a sus seguidores a acoger al papa como un hombre de Dios. Aquel día marcó un antes y un después. La gente salió de sus casas y rompió todas las barreras ideológicas. Los musulmanes salieron por primera vez en sus trincheras y fueron a visitar a sus conocidos no musulmanes. Los habitantes de Bangui se rompieron en abrazos celebrando lo que ellos llamaron "la fiesta del Papa".
Desde que el Papa visitó Centroáfrica, las armas se callaron. La gente entendió que hay un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz. La magia de Francisco funcionó. A partir de allí, se podía organizar las elecciones y así fue.
Faustin Archange Touadera, el que fuera primer ministro de Bozizé en la época de la llegada de Seleka salió magistralmente elegido siendo candidato independiente. ¿Quién podía pensarlo dos meses antes?
Touadera tiene mucho trabajo por delante. Encuentra un país literalmente deshecho, sin administración, sin ejército, sin justicia que funcione, sin infraestructuras, sin dinero; un país fracturado entre facciones rivales todavía armadas. El reto es grande.
Pero ante todo, yo le sugeriría, antes de empezar su tarea, visitar al Papa Francisco, no solamente para darle gracias sino también para pedirle el secreto de la magia por la paz.

sábado, 20 de febrero de 2016

Museveni: ¿héroe, revolucionario o dictador?

Pocas veces a uno le faltan términos para calificar a una persona. Museveni es un de esos presidentes africanos que pueden encasquetar todos los apelativos sin que nada cambie en su perfil. ¿Héroe? ¿revolucionario? ¿dictador? Yo diría que los tres a la vez y alguien podría añadir alguno más sin equivocarse.
Las elecciones que están en curso en Uganda acabarán como acaban siempre. Museveni saldrá elegido por otro mandato más. En algunos países africanos realmente lo de elecciones y mandatos son una tomadura de pelo. El presidente podría seguir mandando hasta su muerte sin necesidad de distraer al pobre pueblo. Pero, no. El pueblo tiene que ratificar lo ya decidido en los despachos con elecciones democráticas, vete a saber qué entienden por democracia.
Hace poco Museveni dijo en medio broma que no podrá abandonar el platanero que él plantó ya que empieza a dar frutos. Hasta dijo que no dudaría en matar a su opositor si llegará a quitarle el poder con los votos. Mucha gente quiere a ese hombre por su franqueza llena de humor y mucha claridad.
Museveni nació en la provincia de Ankole de una familia de ganaderos. Cursó los estudios de economía y ciencias políticas en Tanzanía dónde se relacionó con los movimientos revolucionarios de la época (Mozambique, Sudáfrica etc.). Más tarde ingresó en la política de su país siendo el jefe de los servicios secretos del dictador Milton Obote y también en el gobierno del famoso Idi Amin Dada como ministro de defensa. Después decidió formar su propio movimiento.
En 1981, con 27 jóvenes de los cuales el general Kagamé, actual presidente de Rwanda, inició un movimiento revolucionario llamado National Resistance Army (NRA). En 1986, tomó el poder en Kampala y se instaló como presidente. Desde entonces, ya van 30 años, Museveni nunca pensó abandonar el poder.
En sus años de lucha por el poder, Museveni era conocido como un revolucionario visionario con ideas nuevas y atractivas. Pensaba que la democracia de los partidos políticos era imposible en África porque dividía al pueblo. Él proponía un partido único con espacio democrático dentro. Sostenía el panafricanismo y un patriotismo generador de desarrollo. Sin embargo, una vez en el poder, su sistema se convirtió como tantos otros en África, en una verdadera dictadura. Todas sus ideas revolucionarias admiradas por sus mentores exteriores fueron difuminándose a lo largo de los años.
Se reconocen muchos méritos a Museveni entre otras cosas por haber acabado con las rebeliones que asolaban el país durante décadas. Consiguió expulsar definitivamente la LRA de Joseph Kony y ADEF NALU. Estos últimos años han sido años de prosperidad y de seguridad. Su poderoso y disciplinado ejército protagoniza las misiones de paz en diversos conflictos en África lo que confiere a Museveni un papel de hombre clave en la región. Sin embargo, también es verdad que Museveni ha estado involucrado en todos las guerras de los Grandes Lagos.
También se reconoce que la estabilidad del país fue a la base de un cierto desarrollo económico y la puesta en marcha de algunos programas sociales importantes como la reducción del SIDA etc.
Comparando con otros dictadores. no se puede decir que Uganda es un país completamente cerrado. El espacio político existe aunque controlado y los opositores pueden hacer sus actividades sabiendo que tienen poca posibilidad de alcanzar la magistratura suprema.
Con treinta años en el poder y un mandato más, Museveni entra en la categoría de los mandatarios africanos muy longevos. Robert Mugabe de Zimbabwe lleva 29 años; Paul Biya de Camerún lleva 34 años. Hay quiénes se preguntan si, en algunos países, tenemos que seguir hablando de República o más bien de monarquía disfrazada pero no modernizada.

Gaetan

martes, 16 de febrero de 2016

El gigante en tormenta

Pocos países son tan completos y tan complejos como la República Democrática del Congo. Es el gigante de África con todo lo que un país puede soñar tener en su subsuelo. Tiene todos los minerales conocidos y desconocidos desde el diamante, hasta el coltan pasando por el uranio y el petroleo. Dios le otorgó todo lo que se puede desear como riqueza natural. A parte de ser grande de tamaño (casi toda Europa Central), es también grande en riquezas y población. 
Alguien llegó a decir que África es un rifle cuyo disparador se encuentra en Congo. El día en que ese país se despierte, toda África se pondrá en pie y andará. Pero ¿cuándo llegará ese día?
Hace exactamente 24 años que el dictador Mobutu reprimió en la sangre una marcha de los cristianos que se habían echado a las calles de Kinshasa reclamando la democracia. El clamor del pueblo era tal que todo Kinshasa estaba paralizado y el dictador temía por su fin. Las fuerzas de seguridad, en lugar de velar por la seguridad de los ciudadanos, prefirieron obedecer al presidente disparando con balas reales a la masa. Nadie sabe cuántas personas fallecieron en esta contienda. Desde entonces, el sueño de la democracia se frustró. 24 años después, nadie es capaz de decir si el país ha mejorado o no.
Cuando en 1996, la guerra estalló en el este del país, todos los congoleños creyeron en su liberación. En muchos sitios, apoyaron la guerra pensando en echar a Mobutu del poder. Pero no se dieron cuenta de que aquello era el inicio de otro calvario que iba a durar mucho tiempo. De hecho, Mobutu se fue y murió pero como lo había vaticinado él, lo que era Zaïre que se luego se convirtió en Congo se quedó en un caos.
Hoy en día, Congo es el país dónde se viola a miles de mujeres como arma de guerra, muchos ciudadanos viven desplazados sin horizonte posible, grandes territorios están fuera del control del gobierno central. Se cuenta que existen más de 60 grupos armados en el Congo que viven del crimen de manera impune. Además, los traficantes de todo tipo han elegido domicilio en esos lugares bajo control de las guerrillas ya sea para saquear riquezas, ya sea para vender armas.
Entre tanto, los políticos pasan meses y años discutiendo del calendario electoral, de si debe haber o no un diálogo nacional. Lo que pasa en el este no parece ser el asunto prioritario en su agenda.
Hoy, para conmemorar a los caídos del aquel año fatídico, la oposición entera ha propuesta una jornada sin actividad en todo el país. Se trata de luchar por ausencia, una arma que puede ser eficaz cuando la gente tiene de comer en casa.
Sospecho que la hora del despertar de Congo todavía no ha llegado pero llegará y aquel día, África entera temblará.

jueves, 28 de enero de 2016

Gbagbo o el vencido ajusticiado.

Se suele decir que la justicia perfecta no es de este mundo. Por mucho que se nos venda la neutralidad de la justicia y la igualdad de todos ante la ley, es muy difícil creer en este principio ya que la perfección del hombre es imposible. Lo que está ocurriendo en el Tribunal Penal internacional de La Haya puede confirmar mi propósito.
Laurent Gbagbo era presidente de Costa de Marfil desde octubre 2000 hasta abril 2011 cuando fue detenido por los combatientes de su adversario político, Alassane Ouatara, el actual presidente del país. Desde entonces, Gbagbo se encuentra entre las manos de la justicia internacional acusado de crímenes contra la humanidad.
Nadie puede asegurar que este señor no haya cometido los crímenes por los que se le acusa. Eso solamente lo podría establecer un tribunal. Lo que sí levanta la preocupación es algo sencillo: Durante los enfrentamientos post-electorales que llevaron al derrocamiento del presidente, había dos bandos enfrentados. ¿Cómo es posible que el vencido se encuentra en el banquillo mientras el vencedor se encuentra en el gobierno de la nación? ¿Na cabría sospechar que se trata de una manera de deshacerse del adversario incómodo y fortalecer al vencedor?
Desde un cierto tiempo, se viene criticando la parcialidad del Tribunal Penal Internacional. Se le acusa principalmente de acosar a los mandatarios africanos como si fueran los únicos malos en este mundo. No se trata de exculpar a los que hacen barbaridades. Se trata más bien de que la justicia sea igual para todos. ¿No hay en Europa, o en Asia o en América mandatarios que hayan cometidos crímenes contra la humanidad durante sus mandatos? 
Volviendo al tema de Gbagbo, hay que recordar que Costa de Marfil entró en una guerra en 2002. Una rebelión basada en el norte y afín a Alassane Ouatara dividió el país en dos durante nueve años. En 2010, siguiendo los acuerdos de paz, se organizaron las elecciones presidenciales de los que los resultados fueron controvertidos. Tanto Gbagbo como Ouatarra se declararon vencedores. Estalló entonces otra vez el enfrentamiento que llevó al poder a Ouatara en 2011 habiendo hecho prisionero a Gbagbo. El nuevo presidente, para deshacerse de un prisionero incómodo, lo entregó a La Haya.
Desde entonces, hay muchas preguntas en distintos sitios de África: ¿Gbagbo es el peor de todos los presidentes de este mundo? ¿Cuándo el TPI detendrá a los sanguinarios que circulan en este mundo en total impunidad?
No hay esperanza de que Gbagbo salga blanqueado del juicio. Pero el hecho mismo de que esté en el banquillo sólo sin nadie del otro bando empieza a socavar la credibilidad de la justicia internacional.

domingo, 24 de enero de 2016

Mi querido Bakouma atacado

Bakouma es una ciudad situada a 900 km de Bangui (República Centroafricana), y a 130 km de Bangassou. Allí pasé los mejores años de mi vida haciendo lo que me gustaba: la evangelización y el desarrollo. El jueves 21 de enero de 2016, un grupo armado irrumpió a la parroquia san Andrés desde atrás dónde está una pequeña catarata sobre la que un misionero holandés, el padre Henri había instalado una pequeña central eléctrica. Aparecieron de manera imprevista a la parroquia y detuvieron a dos religiosas de América latina, Claribel y Sandra así que un seminarista. Después de amenazarles y golpear seriamente a la hermana Sandra, rompieron las puertas del convento de religiosas y del presbiterio de curas. Cogieron todo el material electrónico que podían encontrar (ordenadores, una radio de comunicación, teléfonos móviles etc) pero también otras cosas de valor. Secuestraron algunos trabajadores centroafricanos de la ONG americana llamada CRS (Catholic Relief Service) pero luego posteriormente los dejaron en libertad. Todo se pasó por la tarde, hacía las 17 horas. Todo el pueblo de Bakouma se vio una vez más conmocionado por este ataque que les cogió por sorpresa. Las primeras informaciones hablaron de los combatientes de la LRA del celebre señor de guerra ugandés, Joseph Kony. Pero, algunos empezaron a pensar que quizá fueran otros grupos armados que no faltan en la zona. Si fuera obra de Joseph Kony, sería por primera vez que ataca directamente la iglesia católica en Centroáfrica. Por otro lado, sus ataques suelen tener por objetivo el saqueo de víveres para sus combatientes y no prioritariamente el material electrónico.
Gaetan en medio de las hnas Claribel y Sandra (Julio 2015)

Esta desgracia viene cuando hace poco se desató en misma zona de Bakouma la epidemia del virus llamado monkey pox que se conoce en español como la viruela del mono. Se trata de una enfermedad que se transmite de monos infectados al hombre y a partir de allí, del hombre al hombre. El afectado fiebres altas y irrupción de botones sobre el cuerpo pudiendo causar la muerte. En estos momentos la ONG Médicos Sin Fronteras está a pie de obra intentando atajar la epidemia. Hay que recordar que la República Centroafricana es un país actualmente considerado como fallido. Muchos sitios están bajo control de los grupos armados y ningún servicio puede garantizar la seguridad o el bien estar básico de los ciudadanos. Por otro lado, el país está en un proceso electoral que tiene que poner fin a la transición y poner las bases de la estabilidad y el desarrollo.

sábado, 16 de enero de 2016

De Kabila a kabila, 15 años

Hace exactamente hoy 15 que Laurent Désiré Kabila fue matado y sustituido por su hijo Joseph kabila. El tiempo cambia mucho. Lo que no cambia mucho es la situación socio-política de la República Democrática del Congo. Era el 17 de enero, cuando un gualdaespalda entró en el despacho del presidente Kabila y de un tiro en la cabeza, acabó con la vida del antiguo revolucionario. Directamente después, el jefe de gabinete del presidente, el colonel Edy Kapend, abatió sin miramientos al joven asesino. La estremecedora noticia corrió por el mundo como una pólvora por la magnitud del acontecimiento mientras el gobierno se empeñaba en difundir que Kabila estaba siendo curado en Zimbabwe. Pocos días después, su hijo fue propuesto como sucesor y desde entonces, 15 después, Joseph Kabila sigue allí. Kabila padre había sido uno de los guerrilleros del Congo de después de la independencia. Cuando la rebelión fue vencida por Mobutu, dejó la lucha abierta y se dedicó al contrabando entre su país y los países del este. En 1996, apareció de nuevo liderando una coalición fabricada por los países vecinos (Ouganda, Rwanda y Burundi) para derrocar a Mobutu. La lucha no duró mucho. En menos de seís meses, consiguió lo impensable, es decir, atravesar un país equivalente a Europa Central y llegar a Kinshasa. Después de la huida de Mobutu, kabila se auto-proclamó presidente y Zaïre se reconvertió en la República Democrática del Congo. Dos años después, rompió la amistad con sus aliados y el Congo se vio otra vez sumergido en un sinfín de rebeliones. Muchos países intervinieron, unos para apoyar a Kabila, otros para luchar contra él. Los frentes se paralizaron. Ni vencedor ni vencido, solamente víctimas que suelen ser siempre los más débiles. En 2001, Kabila fue abatido y su hijo tomó el relevo. Desde entonces, se firmaron diferentes acuerdos para poner fin a la guerra pero el este del país sigue siendo una tierra de nadie. A pesar de la presencia de más de 20.000 cazcos azules de la ONU, el este de Congo sigue siendo un lugar dónde se violan a miles de mujeres, se reclutan a los niños y se matan a los pobres ciudadanos. Muchos congoleños viven en campamentos de desplazados. Se cuenta que habría 85 grupos armados diseminados por todo el este y no parece que alguien esté haciendo un esfuerzo para acabar con ellos. La República Democrática del Congo es uno de los países más ricos en minerales y también uno de los más pobres del mundo. El 80% del coltan mundial se encuentra en la parte oriental exactamente en esa tierra de nadie. Es una contradicción que no debe extrañar porque dónde hay carne, aparecen los carroñeros. Se llegó a decir que la riqueza de Congo es su propia miseria. Entre tanto, los políticos se dedican a pronunciar grandiloquentes discursos y a tender trampas buscando una oportunidad para ocupar los puestos. ¿Habrá paz en el Congo? ¿Habrá prosperidad? Gaétan

lunes, 11 de enero de 2016

Centroáfrica: El Papa, la paz y las urnas.

El tiempo pasa muy rápido y nos hace olvidar muy rápidamente los acontecimientos bonitos mientras que el mal imprime su huella en la duración. Ya ha pasado más de un mes que el Papa se atrevió a poner sus pies descalzos en la mezquita de Bangui y a cruzar los barrios más revueltos de la dicha ciudad. Desde entonces, si no se habla mucho de Centroáfrica, significa que el bien reina sobre el mal, la paz sobre la violencia, el sentido común cobre la sinrazón. El Papa consiguió un milagro inesperado. Hasta los más radicales llevan tiempo en sus escondrijos, sin manifestarse. Entre tanto, la calma ha permitido la organización de las elecciones.
El día 30 de noviembre, el Papa visitaba la capital sangrienta de Bangui que llevaba meses envuelta en un violencia absolutamente irracional entre los distintos grupos armados. Todos acogieron al mensajero de Dios con aplausos y respeto. Las armas se callaron. Los musulmanes le recibieron en su barrio con mucha alegría; los cristianos pudieron ver como abría la puerta de la Catedral por anticipación del año de la misericordia. Centroáfrica se convirtió así en la capital mundial de la misericordia según las propias palabras del Papa Francisco. Su visita transcurrió sin incidentes desafiando todos los pronósticos de los servicios secretos de Francia y otras potencias.
Su visita no ha pasado en vano. El pueblo centroafricano aprovechó la oportunidad para organizar las elecciones presidenciales y parlamentarias el día 30 de diciembre. Concurrieron 30 candidatos en la presidencia, todos deseando ocupar una sola plaza. De manera global, a pesar de las carencias de logística y algunos signos incidentes por aquí, por allí, los observadores neutrales califican las elecciones de positivas.
En este momento, ya se conoce los resultados. Si el Tribunal Constitucional da el visto bueno, dos ex-ministros tendrán que ir a la segunda vuelta. Se trata de Anicet Georges Dologuele, ex primer ministro de Patassé y Faustin Touadera, ex.primer ministro de Bozizé. Paradójicamente, Bozizé que se encuentra en el exilio en Uganda, invitó a sus votantes a sostener a Dologuere y no a su primer ministro Touadera, más cercano a su partido KNK. Ahora, los dos competirán en la segunda vuelta con los miembros de KNK divididos entre los que oyen el llamamiento de Bozizé y los que prefieren votar a Touadera. La segunda vuelta será el 30 de enero.
El que fuera favorito en las encuestas, también ex-primer ministro, Martin Ziguele es el peor parado con el cuarto puesto, lejos de los dos primeros. Los analistas creen que el pueblo se le ha castigado por su ambigüedad acerca de Seleka. Últimamente, está multiplicando las declaraciones del mal perdedor, llegando incluso a exigir el recuento de votos.
En el interior del país, la violencia ha bajado de intensidad. En muchas ciudades, la vida va volviendo a la normalidad. Quedan los salteadores del camino de molestan en algunos sitios como por el ejemplo entre Bakouma y Bangassou dónde hace dos días un grupo armado irrumpió sobre la carretera y mató a una mujer, hiriendo a varias otras personas.

sábado, 9 de enero de 2016

Las guerras africanas (part 7)

La guerra de Somalia.

Somalia es desde más de 20 años el prototipo de lo que se llama en el lenguaje internacional "un país fallido". Este término se aplica tan bien porque realmente el país se rompió en pedazos perdiendo por completo las características de un estado. Desde 1995, su sede en la ONU está desocupada. Somalia es la cara más amarga de un país que junta a la vez la codicia, la corrupción, el egoísmo, la pobreza y tantas otras lacras típicas de la degeneración. El resultado es una violencia generalizada y una lucha de todos contra todos, muchas veces, sin sentido.

Origen del conflicto.

La colonización de Somalia fue un caso atípico. Pasó sucesivamente entre las manos de Francia, Italia, Reino Unido. También una parte importante estuvo bajo dominio de Etiopia y otra bajo dominio de Kenya. Este hecho hizo que después de la independencia, Somalia nunca tuvo una identidad como estado. Se puede fijar la independencia en 1960 cuando Inglaterra e Italia se entienden para dejar el territorio.
En 1969, el general Siad Barre hace un golpe de Estado e instala una dictadura. Consigue apoyo de Estados Unidos y otorga el mercado de la explotación del petróleo a las empresas americanas: CONOCO, AMOCO, CHEVRON, PHILIPS.
En 1991, el dictador Siad Barre es derrocado por una coalición de movimientos militares heteróclitos sin programa político. Lo único que les unía era el derrocamiento del dictador. Una vez que se va el dictador, la alianza se rompe en mil pedazos cada grupo reuniendo a los de su tribu. El país cae entre las manos de los señores de la guerra sin mando central. La guerra civil estalla en todas partes. Uno de los movimientos (Movimiento Nacional Somali) proclama unilateralmente la independencia del norte. El otro movimiento importante (Congreso Unido Somali) controla la capital y el resto del país.
Durante todo el año 1991 y 1992, el país se sumerge en un caos indescriptible. La sequia se añade a la desgracia y estalla una hambruna sin precedentes, matando a miles de personas. Los organismos internacionales intentan intervenir en vano. Todas las ayudas están secuestradas por los milicianos de una banda u otra. El pueblo se queda sin nada. Entre tanto, la hambruna sigue su curso. Los trabajadores humanitarios están secuestrados o matados. La situación conmueve al mundo entero.

Intervención de la comunidad internacional

La ONU impulsa acuerdos de paz entre las facciones para alcanzar una cierta reconciliación. Para fortalecer el proceso de paz, se decide enviar los cascos azules para proteger la ayuda humanitaria y mantener la paz. Pero no hay ninguna paz que mantener.
En 1992, se inicia la primera operación UNOSOM. Muy pronto, la ONU se da cuenta que la misión de paz estaba siendo desbordada. Miles de personas seguían muriendo en todas partes. En 1993, se decide robustecer la misión de paz con UNOSOMII. Tampoco se consigue parar la sangría. Las diferentes facciones siguen luchando entre sí y robando las ayudas humanitarias.
Dos señores de guerra obstaculizan enormemente la paz: Ali  Mahdi Mohamed considerado como presidente interino y Mohamad Farrah Aidid. Cada uno tiene sus sanguinarios milicianos y reina como un monarca.
Los Estados Unidos deciden enviar más tropas bajo el paraguas de la ONU en una operación llamada "restore hope". En muy poco tiempo, despliegan más de 40.000 militares con la autorización de abrir fuego ofensivo. La idea era crear un efecto persuasivo y parar las matanzas. Todo debía funcionar bajo el mando de la ONU.
Sin embargo, sin avisar a la ONU, los Estados Unidos deciden enviar una unidad de élite con el objetivo de capturar a Mohamed Farrah Aidid. Su primer intento fue un fracaso rotundo. Murieron más de 30 militares americanos y los milicianos del señor de guerra hicieron una macabra procesión en la calle con algunos cuerpos de los soldados americanos capturados. Aquellas escenas empujaron el gobierno americano a retirar sus tropas. La misión había fracasado.
En 1995, la ONU toma una decisión histórica de abandonar Somalia. La comunidad internacional se desentiende el problema somalí. Ya nadie se conmueve de lo que sucede allí. Ningún país querría arriesgarse a enviar sus tropas después de la retirada de los americanos. Somalia se hunde definitivamente en el caos durante 20 años. Durante todo ese tiempo, el país desparece como estado. Ni gobierno, ni representación en la ONU ni diplomacia internacional. El país se divide básicamente en tres partes: el norte llamado Somaliland más o menos estable, el centro con un mínimo de gobierno y el sur absolutamente caótico.

Intentos de los países africanos.

En 2004, después de intensas negociaciones, se acuerda formar un gobierno de transición en Kenya.
En 2006, el gobierno de Etiopia decide intervenir directamente en Somalia. Con un ejército organizado y potente, cruza la frontera y llega a la capital echando a los señores de guerra. Con el apoyo de Estados Unidos, consigue instalar el gobierno de transición en la capital y un parlamento de transición. Sin embargo, las guerrillas siguen en otras partes del país.
En 2007, los Estados Unidos bombardean algunas ciudades bajo pretexto de luchar contra Alqaida. Entre tanto, la Unión africana decide enviar tropas con misión ofensiva. Uganda y Burundi se comprometen a proporcionar el grueso de los militares. Siendo los dos países bien organizados, sus soldados consiguen arrebatar muchas ciudades entre las manos de los milicianos. Sin embargo, uno de los grupos radicales llamado Al Shabab se opone forozmente a la Unión Africana y emprende acciones bélicas contra los países protagonistas.
En 2011, kenya decide unilateralmente entrar en acción. Cruza la frontera con un potente ejército y ocupa las ciudades del sur.

En la actualidad, Somalia sigue sangrando. Las fuerzas africanas intentan devolver la paz a gran parte del país pero las guerrillas no abandonan la lucha. El terrorismo de Al Shabab sigue azotando dentro y fuera del país. Las autoridades de transición viven bajo miedo  de asesinatos y ataques terroristas. El territorio es un nido de todo tipo de tráficos y mafias. Somalia es un país fallido.
Gaetan

martes, 29 de diciembre de 2015

China en África


"China está haciendo lo que nuestros colonizadores tendrían que haber hecho hace mucho tiempo". Esta frase tan rotunda no viene de un sencillo campesino africano sino del mismísimo presidente de la Unión Africana, el presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe. La pronunció en la cumbre China-África en Johanesburgo el viernes 4 de diciembre de 2015 antes una treintena jefes de Estados africanos en agradecimiento al presidente chino Xi Jinping.
La cumbre China-África viene a marcar un punto de inflexión en las relaciones entre el gigante asiático y el continente africano. Durante su discurso, el presidente de China prometió un préstamo en parte muy barato o en parte sin intereses de 60 mil millones de euros. Este dinero será destinado al desarrollo en las áreas de la agricultura, industria, reducción de la pobreza etc. También prometió una ayuda directa de 60 millones de euros para las operaciones de mantenimiento de la paz que lleva a cabo la Unión Africana en distintos países y una ayuda humanitaria inmediata de 140 millones a los países azotados por la sequía u otras desgracias naturales.
El anuncio del presidente chino a los presidentes africanos levantó un caluroso aplauso de los asistentes y una euforia generalizada sobre todo el continente negro. China se mete así de lleno en África.
En realidad, China ya está en África desde hace mucho tiempo. Su táctica para entrar fue muy sutil y bastante atractiva. Ofrece infraestructuras que ejecuta en un tiempo récord, ofrece préstamos baratos y sin largas negociaciones y, sobre todo, se abstiene de entrometerse en las políticas internas de los países con los que trata. Esto hace que nadie se de cuenta de su discreta entrada en la casa africana y que nadie se haga preguntas sobre su agenda secreta.
En muchos países, ya ha construido estadios de fútbol como el de Bangui en Centroáfrica,  hospitales, carreteras como en Kinshasa, en la República Democrática del Congo, terminales de aeropuertos como el de Maputo en Mozambique etc. Hace poco ofreció a la Unión Africana un extraordinario edificio de 20 pisos como signo de amistad y en la actualidad, tiene a más de un millón de chinos en el continente y más de 200 mil millones de euros de inversión al año. Sus bancos acaban de firmar un contrato para financiar el ferrocarril de la Comunidad del África del Este (EAC) que cruzará Kenya, Uganda y Rwanda. Son gestos que dan a China una ventaja sobre Occidente en el futuro mercado africano.

¿Qué busca China?

Pregunta fácil con una respuesta también fácil. China busca lo que todos los países industrializados buscan, ni más ni menos. África es el continente que tiene todavía todos los recursos naturales en grandes cantidades y carece de tecnología para explotarlos con sus propias empresas. Necesita dinero para funcionar y también para poner en marcha sus proyectos de desarrollo. Tanto Occidente como China necesitan de los recursos para alimentar su industria. Por tanto, si China va a África, no es por ser buen samaritano sino por hacerse con lo que le interesa. La diferencia entre China y Occidente radica en las maneras y los métodos utilizados.
En la actualidad, China está explotando el petróleo en Sudán, el coltan en la República Democrática del Congo, la madera en Mozambique, el cobre en Zambia. Hace tres años firmó un contrato de explotación del petróleo de Centroáfrica etc. En definitiva, China coge todo lo que le cae a la mano y no hay ningún país africano que escape a su presencia.

¿Qué opinan los africanos?

Si preguntas a un ciudadano de a pie en África, te dirá que prefiere más a China que a Francia o Inglaterra. Parece ingenuo,pero es así. Muchos africanos te dicen: "si en los 50 años de independencia aliados con Occidente, no ha habido desarrollo, cambiemos de aliado para una nueva experiencia".
El sentimiento del neocolonialismo occidental está tan arraigado que la gente ve con recelo la presencia de los europeos en el suelo africano. En cambio, China parece tener una acogida generosa, parte por su estrategia que consiste en realizar obras grandiosas a los ojos de los ciudadanos (estadios, centrales eléctricas, hospitales, etc.) y parte por su virginidad en cuanto a la colonización. Comparando con Occidente, muchos africanos opinan que China hace mucho en poco tiempo frente a la hipocresía de los países occidentales que pretenden dar lecciones de democracia y de los derechos humanos, a la vez que apoyan los regímenes dictatoriales.
Aunque, los más avisados, perciben con recelo la presencia masiva de los chinos, la opacidad de sus contratos y el apoyo indirecto a los dictadores.
En primer lugar, cuando hay una obra de construcción, China suele traer a sus propios materiales y su propia mano de obra por lo que, no hay creación masiva de empleo para los trabajadores locales, ni se potencia la compra de materiales en los países donde se realizan las obras. En este sentido, la presencia de China es negativa.
En segundo lugar, nadie sabe qué tipo de agenda secreta tiene China al ofrecer cantidades ingentes de dinero a los países africanos. De hecho, en muchos países, ya ha empezado a comprar terrenos inmensos o explotar los minerales sin que la población tenga tiempo de reaccionar.
En tercer lugar, el hecho de que China no insista en el tema de los derechos humanos y la democracia como lo suelen hacer los países occidentales –entre otras cosas porque ellos no lo practican-China se presenta como un apoyo fuerte a los dictadores que se aferran al poder pisoteando los derechos de sus ciudadanos.

En definitiva, China seduce por su respeto a las instituciones locales, su rapidez y eficiencia en las obras, su pasado limpio del colonialismo y, sobre todo, su dinero. Pero, ¿sabrá hacerlo mejor que Occidente o será una hipoteca aún mayor?
Gaetan

miércoles, 16 de diciembre de 2015

La república de Logone.

No creo que esta república suene mucho a mucha gente. ¿Será un país de Asia? ¿Será de esos países ficticios? Pues, ni lo uno ni lo otro. Se trata de un nuevo país africano que supuestamente acaba de nacer. ¿Dónde? Dentro de la República Centroafricana.
Este 15 de diciembre, en pleno proceso electoral, cuando los centraofricanos estaban haciendo cola para votar el referéndum de la nueva Constitución, punto de partida de la salida del país de la transición, uno de los rebeldes seleka más radical declaró que acababa de fundar una nueva República. El rebelde no es otro que el temible y temido Nouredine Adam y su nuevo país se llama República de Logone. Parece surrealista.
Nouredine Adam es uno de los acompañantes de Michel Djotodia, el responsable de la Seleka. Cuando éste dimitió por presiones de la Comunidad Internacional y se exilió a Benin, Nouredine cogió a sus hombres y las armas para recluirse en el norte del país. Desde allí, se constituyó en un señor de guerra.
Hace pocas semanas, amenazó con atacar Bangui y derrumbar las instituciones de transición. Se estrelló contra las fuerzas internacionales cerca de Sibut. Los helicópteros franceses le hicieron retroceder después de perder muchos hombres. Desde entonces, se instaló en Kaga Bandoro. A partir de allí, lleva tiempo desafiando a la autoridad central. Declaró hace poco que no permitiría la instalación de la administración del Estado ni dejaría a los ciudadanos votar en las elecciones en curso. Como para afirmar su postura, acaba de declarar una nueva República,
Resulta sorprendente que haya elegido el nombre de Logone. Se trata de un río que pertenece más a Chad que a Centroáfrica. Es verdad que nace en las regiones del norte de la República centroafricana pero su extiende más en el Chad y se vierte en el lago Chad. ¿Habrá alguna relación entre el nombre de este nuevo país con el país vecino?
La declaración de la República de Logone surviene en el momento en el que Centroáfrica se encuentra en un proceso democrático. Todos los ciudadanos centroafricanos quieren pasar la página de la guerra y entrar en un nuevo ciclo de paz. El Referéndum votado este domingo 14 debe permitir la organización de las elecciones presidenciales y legislativas el 27 de diciembre. La declaración unilateral de un nuevo estado en estos momentos es absolutamente inoportuno y la Comunidad Internacional que está llevando todo el peso de la crisis centroafricana no puede permitir esta barbaridad. No solamente este estado naciente sería un elemento de desestabilizar el resto del país sino que sería un nido de todo tipo de tráfico ilegal y, como no, de yihadistas que encontrarían un lugar perfecto en el corazón de África.

sábado, 5 de diciembre de 2015

El imperio chino en África

Hace una decena de años, asistí a un espectáculo digno de ser llevado a la gran pantalla. Se trataba de la construcción de un estadio de fútbol en Bangui, la capital de la República Centroafricana por los chinos. ¿Por qué digo que era un espectáculo? Pues nada de lo que veía era habitual. Aquellos chinos que se parecían entre ellos habían traído de su país sus propios materiales, su cemento, sus palas y picos etc. La mayoría de los trabajadores desde los jefes hasta los capataces y la mano de obra eran chino. Era prácticamente imposible distinguir quién era quién esta obra. Todos, como un solo hombre trabajaban día y noche. Nadie sabía si eran los mismos desde la mañana hasta la otra mañana o si eran grupos distintos. En muy poco tiempo, finalizaron las obras y entregaron el estadio que posteriormente se bautizaría "estadio de las 20 mil plazas" al gobierno centroafricano. Este hecho me llamó mucho la atención en tres aspectos: la capacidad de trabajo de los chinos, el sistema que supone traer todo de China hasta la mano de obra y la relación de China con los gobiernos.
En estos días, se está celebrando una cumbre importante en China y el continente africano en Sudáfrica. En esta cumbre, China ha prometido una ayuda en forma de préstamo de 60 mil millones de euros sin o con intereses baratos a los países africanos para sus infraestructuras y la puesta en marcha de sus proyectos. Al finalizar su discurso, el presidente de China recibió un interminable aplauso de parte de los mandatarios africanos y el presidente de la Unión Africana, Robert Mugabe echando mano de su tradicional sentimiento anti-occidente dijo: "China está haciendo lo que nuestros colonizadores debían haber hecho desde mucho tiempo". China acaba entrar así triunfalmente en el continente africano, afianzándose como primer inversor sobre el continente y además con una calurosa bienvenida de los dirigentes africanos. La nueva guerra entre Occidente y China ha comenzado.
En realidad, China ya está en África desde mucho tiempo. Su táctica para entrar fue muy sutil y bastante atractivo. Ofrece infraestructuras que ejecuta en un tiempo récord, ofrece préstamos baratos y sin largas negociaciones y sobre todo se abstiene de entrometerse en las políticas internas de los países africanos. Esto hace que nadie se da cuenta de su discreta entrada en la casa africana y nadie se hace preguntas sobre su agenda secreta.
En muchos países, ya ha construido los estadios de fútbol, los hospitales, las carreteras. Hace poco ofreció a la Unión Africana un extraordinario edificio de 20 pisos como signo de amistad y en la actualidad, tiene a más de un millón de chinos en el continente y más de 200 mil millones de euros de inversión al año. Sus bancos acaban de firmar un contrato para financiar el ferrocarril de la Comunidad del África del Este (EAC) que cruzará Kenya, Uganda, Rwanda. Son gestos que dan a China una aventaja en el futuro mercado africano sobre Occidente.
Evidentemente, los analistas avisan que China no va como buen samaritano. Se está instalando por intereses económicos buscando los recursos naturales y sobre todo su política no suele crear empleo de los propios africanos. También los hay quienes critican la calidad de las infraestructuras que construye. 
En todo caso, si Occidente no cambia la prisma en la que mira África y no actualiza su sistema que roza el neocolonialismo, China le arrebatará el mercado y muy pronto. 

domingo, 29 de noviembre de 2015

La fiesta del papa.

En Bangui, un nuevo saludo se ha instalado en las calles: "feliz fiesta del papa". La fievre de la visita del Papa a la República Centroafricana se ha apoderado de todos los habitantes de la capital. Todos sin excepción, tanto cristianos de todas las confesiones como musulmanes, esperan esta visita como un milagro de Dios. De repente, el ambiente se ha relajado, la tensión persistente durante estos últimos dos años parece haber desaparecido. Las imágenes del papa se encuentran en todos los rincones de la capital. Muchos centroafricanos hicieron el vieje peligroso desde la provincia, algunos con camiones, otros andando para ir a recibir la bendición papal. Los musulmanes del km 5 esperan al papa como un líder espiritual más allá de los intereses políticos y partidistas. Todos creen que su presencia su barrio traerá la paz. Hay que recordar que el barrio del km 5 es el único sitio dónde quedan musulmanes dentro de la capital y los que se encuentran allí, están rodeados de milicianos antibalaka que no les permiten la libertad de movimiento. Pues, el papa decidió ir a la mezquita de ellos, desafiando las advertencias de seguridad. El evento papal va más allá de lo que se puede imaginar. La visita está creando un ambiente nunca visto en este país durante años. Hasta las mujeres musulmanes quieren vestirse de paños con la imagen de Francisco para recibirle calurosamente. ¿Quíen podría imaginar esto hace poco? La catedral de Bangui dónde el papa piensa abrir, por antelación, la puerta del año de la misericordia está lista y luce con el lema del Papa. El entorno está decorado por las banderas del Vaticano. Muchas calles que llevan al centro de la ciudad han sido precipitadamente rahabilitadas. Algunos partidos políticos enviaron a los jóvenes a hacer la limpieza cerca de dónde pasará el Papa. Está visita está siendo más que una sencilla visita. Es todo un simbólo de paz y de reconciliación en un país azotado por las violencias intercomunitarias. Durante su estancia, el Papa se reunirá con los católicos en la Catedral, con los protestantes en el instituto protestante (FATEB), con los musulmanes en la mezquita, Ali Babolo y con todos en el estado Boganda. Es importante recordar que todos los actores internacionales, empezando por el gobierno francés, desaconsejaron la visita por las dificultades de seguridad. Sin embargo, no parece que Francisco sea de los que se dejan intimidar. Y la persistencia del papa a realizar la visita está dando un punto más a su importancia.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

El papa Francisco y el avispero de Centroáfrica.


Las lenguas se desatan unos días antes de la visita del Papa a Centroáfrica como última etapa de su gira por África. Los medios internacionales empiezan a dudar de esta visita por la peligrosidad de la situación y la espontaneidad del papa Francisco, quien casi siempre salta los protocolos de seguridad para acercarse más al pueblo. ¿Irá Francisco a Centroáfrica?
El programa del papa en Bangui tal como lo publicó el Vaticano es muy ambicioso. Cualquiera que lo lee se pregunta si es posible realizarlo en su formato original o incluso si es responsable llevarlo a cabo. Pero seguramente, el Papa sabe lo que hace.
Tres son los momentos más llamativos en una situación como la del país visitado: la visita a los campamentos de refugiados del aeropuerto, la visita a la mezquita central de Bangui y la misa multitudinaria en el estadio nacional.
Para ir al campamento de los desplazados, el Papa tendrá que hacer el trayecto que va del centro de la capital hacía el aeropuerto. Pasará por el barrio convulso llamado "combattant" donde circulan a sus anchas los temibles milicianos antibalaka. Son los milicianos de este barrio los que están poniendo a todo Bangui en jaque los últimos días, matando indiscriminadamente a los que ellos consideran adversarios y mutilando sus cadáveres. Concretamente hace tres semanas pararon el coche de una delegación de musulmanes de la facción seleka UPC, invitados por la presidencia, y los asesinaron sin miramientos. Nadie sabe lo que quieren ni cuáles son sus reivindicaciones más allá de sembrar el terror derramando la sangre. Se supone que los antibalaka no tienen ninguna intención de obstaculizar el viaje del Papa pero siendo grupos incontrolables, ¿quién puede asegurar que se mueven con racionalidad o no puedan ser instrumentalizados por otros?
                                          La catedral de Bangui dónde el Papa abrirá la puerta para el año de la misericordia.
La visita a la mezquita no es menos peligrosa. Para llegar a la mezquita, el Papa y su séquito tendrán que pasar por barrios muy hostiles a los musulmanes, repletos de milicianos antibalaka también muy propensos a apretar el gatillo. Muchas veces esos jóvenes se mueven por rumores, prejuicios, falsas informaciones, ideología, etc. El hecho mismo que el Papa vaya a visitar a sus enemigos puede ser una razón para convertir el camino en algo intransitable. Para ellos, cualquier pretexto es bueno para iniciar un sinfín de violencias, venganzas o represalias.
Por otro lado, los milicianos musulmanes alrededor de la mezquita central, aunque dicen esperar al Papa como una bendición, nadie puede prever su reacción. Entre ellos existen facciones, cada una con sus objetivos. Hay quienes creen que algunos operan en complicidad con algunos grupos de los antibalaka para desestabilizar el gobierno de transición. Hace poco tiempo, una facción de esos milicianos amenazó con insultos al arzobispo de Bangui y a la delegación vaticana que éste conducía en el marco de preparar la visita del Papa. Bien es verdad que los representantes oficiales de los musulmanes condenaron lo ocurrido pero en la situación de Centroáfrica, los representantes de las confesiones religiosas no tienen control sobre los criminales organizados que andan sueltos y que muchas veces hacen sus fechorías en el nombre de la fe.
Precisamente el barrio del km 5 dónde está ubicada la mezquita central lleva dos años cercado por los antibalaka. Los pocos musulmanes que quedan en Bangui se encuentran recluidos allí sin posibilidad de movimiento por miedo a encontrarse con los antibalaka. Ellos mismos hablan de una cárcel gigante a cielo abierto. Allí estos últimos momentos se encuentran concentrados los sucesivos enfrentamientos entre las distintas bandas. Se cuenta que cada semana mueren unas 50 personas principalmente en este barrio y a sus alrededores. Es allí donde el Papa piensa ir a encontrarse con los musulmanes en un gesto altamente simbólico para la paz y la reconciliación.
Por último, el Papa piensa celebrar una misa multitudinaria en el estadio nacional. El lugar del estadio no presenta ningún problema real de seguridad ya que se sitúa en uno de los barrios más seguros. En este caso el problema no es la ubicación del evento sino la concentración de miles de peregrinos venidos de todos los rincones del país en una capital poca segura. La Conferencia Episcopal prevé que cada diócesis envíe grandes delegaciones para el acontecimiento. La pregunta que cada uno se hace es la siguiente: ¿Conseguirán los peregrinos transitar con seguridad por las regiones de alta peligrosidad que controlan los distintos grupos armados?¿Cómo proteger a tantas personas en una ciudad explosiva si ya las fuerzas internacionales están desbordadas a la hora de proteger a los habitantes habituales de Bangui?
Por otro lado, no hay que olvidar que la presencia del Papa supone un número elevado de los visitantes extranjeros, obispos de los países vecinos, periodistas de los distintos medios internacionales a parte del séquito personal del Papa, etc. Todo esto supone un desafío de seguridad. A esto hay que añadir que esta visita del Papa coincide con la época de tensiones electorales propias de una campaña política, que tampoco se sabe muy bien como se llevará a cabo para que sean unas elecciones transparentes.
Por el momento, a pesar de que Francia haya aconsejado la anulación del viaje, las autoridades de transición en Centroáfrica insisten en mantener la visita confiando en la providencia. El mismo Papa afirma que tendrá su palabra y los ciudadanos centroafricanos esperan la llegada del Pontífice como una bendición y un empujón hacia la paz entre las distintas comunidades.
Para finalizar solo cabe una pregunta ¿es este el mejor momento para la realización del viaje?.
Sólo el tiempo nos dirá.

Gaétan

martes, 24 de noviembre de 2015

Las guerras africanas (Part6)

La guerra del Sudán del Sur.

Para muchos observadores, la guerra actualmente en curso en el Sudán del Sur es fruto de la estupidez y de la codicia de dos personajes claves de ese país: el presidente Salva Kiir y su ex vicepresidente Riek Machar. Es también la guerra más absurda a la que estamos asistiendo en los últimos tiempos. Tan es así que se está llevando al joven país al borde de la desaparición como nación y la auto-destrucción como pueblo.

Las raíces del conflicto.

Para entender el conflicto actual, hay que tomar en cuanta tres cosas importante: la historia del país, la composición étnica de esta parte del Sudán y los recursos petrolíferos.
En primer lugar, durante la época colonial, Inglaterra nunca se preocupó de formar a una élite capaz de auto-dirigirse. Se entregó a la ocupación y la explotación de los recursos. Cuando el Sudán recobra su independencia, el sur estaba completamente desprovisto de recursos humanos. Por otro lado, ya desde la independencia en 1956, el norte y el sur entran en una guerra mortífera que durará muchos décadas.
Durante la segunda guerra entre el norte y el sur, John Garang que era militar del ejército nacional se convirtió en el leader el sur. Para impedir cualquier rivalidad en el mando, se encargó de descartar a cualquier persona emergente, llegando incluso a matar a los que podía sospechar de tener mejores capacidades que él. Este hecho hizo que el Sudán del sur se quedará mermado en cuanto a la capacidad intelectual de auto-gobierno. Salva Kiir que sustituyó a John Garang, después de su accidente mortal, no es más que un sargento del ejército y según muchos analistas, manipulable e incapaz de tener una visión clara del futuro nacional. Riek Machar su adversario hizo sus estudios en Inglaterra pero su ambición por el poder y su codicia le hace incapaz de posponer sus intereses personales por encima de los del Estado.
En segundo lugar, viene el problema étnico. Allí nos encontramos con dos grandes grupos sociales importantes: los dinka de los cuales proviene Salva Kiir y los nuers de los cuales proviene Riek Machar. Las dos etnias son nilóticas y fueron principalmente pastores de vacas antes de combinar esta actividad con la agricultura. Son generalmente de religión tradicional aunque últimamente muchos acogieron la religión cristiana. Los miembros de estas etnias son muy altos pudiendo llegar algunos a 2 metros de altura. Hablan lenguas diferentes pero con cierta similtud. Sus costumbres, aunque diferentes, tienen algo en común. Los dinka son mayoritarios con unos 3.000.000 de integrantes mientras que los nuers son unos 2.000.000.
Ya en 1991, hubo enfrentamientos entre los dinka y los nuers. Entonces, el leader de los dinka era John Garang y el de los nuers, Riek Machar. Todo se saldó con al menos 5.000 muertos. Sin embargo, el hecho de tener entonces un enemigo común, el Sudán del norte, volvieron a unirse para la lucha.
Se piensa que el hecho de vivir en estructuras de clanes hace que la gente no tenga una visión muy amplia del estado. De repente, los ejecutivos funcionan como si estuvieran dentro de un clan pequeño.  El Estado nuevamente creado se convirtió rápidamente en un estado fallido sin estructuras sólidas, sin control riguroso, con mucha corrupción y clientelismo.
En tercer lugar, viene el petróleo. El primer recurso que genera ingresos es el petroleo. Desde siempre el Sudán del norte quiso controlar este recurso y de momento aprovecha con las tasas de tránsito. Le interesa que se siga sacando mucho para beneficiar mucho.
En la actualidad, tres son las empresas que se encargan de explotar el petróleo del Sudán del sur: China National Petroleum Corporation, Oil National Gaz Corporation, Petronas. China, Malasia e India monopolizan este sector. Todas las rivalidades tienen como punto de mira este recurso.
Por tanto, el conflicto del Sudán del Sur aunque con tintes étnicos, no es ni religioso (los dos bandos practican las mismas creencias) ni realmente étnicos al menos en los inicios.

La guerra

Cuando se firmó los acuerdos de paz entre el norte y el sur, se hizo posteriormente un referendo de auto-determinación. Con el impulso de los Estados Unidos, el presidente El Bechir del norte aceptó el veredicto popular. Sudán del Sur se convirtió en el país más joven del mundo el 9 de julio de 2011. Salva Kiir de la etnia dinka se convierte en el presidente y Riek Machar en su vice-presidente. A partir de aquí, empiezan las rivalidades entre los dos mandatarios mirando más su ego que los intereses de su país.
El 13 de diciembre de 2013, empieza la guerra. Salva Kiir detiene a 10 dirigentes nuers acusándoles de preparar un golpe de Estado. Riek Machar se rebela con una parte del ejército. La guerra entre dos hombres arrastra a las dos etnias en unos sangrientos enfrentamientos. Los rebeldes ocupan la ciudad de Bor y posteriormente Bentiu haciendo de paso limpieza étnica. Los militares del gobierno contra atacan haciendo a su vez limpieza étnica. En solamente dos semanas, los muertos se cuentan por miles. La Misión de paz de la ONU se ve desbordada por el flujo de los desplazados.
El presidente Ugandés Museveni envía refuerzos al presidente Kiir que consiguen frenar la furia de los rebeldes. También el presidente del norte, El Bechir se muestra aliado de Kiir por intereses obviamente.
En enero 2014, se firma acuerdos de paz en Addis Abeba (Etiopia) en los cuales se decide enviar tropas etíopes para garantizarlos. Sin embargo, los acuerdos están constantemente violados una y otra vez. El Sudán del Sur se encamina a la desaparición como estado.
En la actualidad, la guerra sigue allí. Siendo un país nuevo sin estructuras, se teme una desagregación total. Estamos ante un posible Estado fallido donde la corrupción, la desigualdad, la injusticia y la pobreza son los elementos que más ocupan el terreno. Los países vecinos intentan apagar el fuego pero también ellos van protegiendo cada uno sus intereses.
Lo único que los dirigentes del Sudán del Sur están mostrando al mundo es que son incapaces de ver el bien común, olvidar las diferencias y reunir energías para batir un país. Están dando razón al Sudán del norte que defendía que no eran todavía maduros para crear un país independiente.

Últimamente, gracias a la amenaza de sanciones por parte de la Comunidad Internacional, las dos partes firmaron un acuerdo de paz el 26 de agosto de 2015 en Juba. Delante de los presidentes de Uganda, Kenya, Etiopia etc. los dos protagonistas, Salva Kiir y Riek Machaar, se comprometieron a enterrar el hacha de la guerra. Según los acuerdos, la parte de Kiir tendrá un 53% del gobierno mientras que la de Machaar tendrá un 33%. El resto de partidos se contentarán con un 14%. Las tropas de Uganda tendrán que retirarse y dejar la seguridad a las fuerzas internacionales.

Las guerras africanas (part5)

Las guerras de Sudán

Uno de los países castigados por las guerras desde décadas es el Sudán. La inmensidad de su territorio, la complejidad cultural, religiosa y política de ese país explica en parte los diferentes conflictos que padece. Para entender mejor la situación de Sudán, vamos a dividir sus conflictos en tres partes: la primera y la segunda guerra entre el norte y el sur; la guerra del Darfur y la guerra en curso en el Sudán del sur.

a) Las dos guerras entre el norte y el sur.

Sudán fue conquistado por Egipto bien antes de la colonización. Cuando llegó la colonización, pasó bajo el dominio británico. El acuerdo entre Egipto y Gran Bretaña sobre la independencia de Sudán estipulaba que el nuevo gobierno de Jartún debía organizar el país de tal manera que hubiera un gobierno federal en el sur. Esto venía del hecho de que el norte es mayoritariamente musulmán, con una visión social y cultural diferente, mientras que el sur es mayoritariamente cristiano y de religión tradicional que se suele llamar animista.
En 1956, Sudán se convierte en un país independiente. Pero el gobierno de Jartún no cumple con sus compromisos de establecer una federación en el sur. Por miedo a que se impusiera la las costumbres islámicas en todo el país, el Sur emprende una guerra reclamando la autonomía. La guerra fue atroz. Se piensa que se llevo por delante a más de 500.000 muertos.
Gracias a la mediación de las iglesias cristianas, el norte y el sur llegaron a un acuerdo de alto el fuego. En 1972, el acuerdo fue firmado. La guerra acababa de hacer 16 años azotando a ambas partes. Se acuerda integrar a los militares del sur en el ejército nacional y formar un mismo ejército. John Galang fue uno de los militares del sur en integrar el ejército nacional.
En 1983 el general Gaafar Nimeiry hace un golpe de Estado e impone la sharia sobre todo el territorio sudanés. Estalla otra vez la guerra. Nace SPLA (Sudan People Liberation Army) con el objetivo de conseguir la independencia del sur. Reaparece John Garang de Mabior como comandante de esta rebelión. SPLA recibe el apoyo de Ethiopia y consigue organizar ataques eficaces contra el norte. La guerra fue larga y costosa.
En 1991, hay intentos de acuerdo entre las dos partes. Sin embargo, SPLA se escinde en dos entre los partidarios de un acuerdo y la ala dura del movimiento.
En 1989, el general Omar El Bechir toma el poder en norte con un golpe de Estado. Muy rápidamente se convierte en enemigo de los Estados Unidos. Estos últimos pasando por Ouganda, apoyan SPLA. Entre tanto, hacen presiones por un acuerdo.
En enero 2005, se firma un acuerdo definitivo de alto el fuego en Nairobi. Poco después, John Garang es investido como vice-presidente de Sudán. Sin embargo, el 30 de julio de 2005, John Garang muere en un accidente sospechoso del helicóptero ugandés. Nunca se llegó a elucidar las circunstancias de ese accidente. Le sustituye en el cargo Salva Kiir Mayardit.
La primera y la guerra de Sudán dejó a centenares de miles de personas refugiadas en los países vecinos, en Uganda y la República centroafricana. Sudán cuenta entre los países con los refugiados más antiguos del mundo. Por otra parte, se calcula que las dos guerras dejaron aproximativamente 1.500.000 muertos, la mayoría de ellos, civiles.

b) La guerra del Darfur.

El Darfur es un territorio enorme en el oeste de Sudan. Colinda con Chad y la República Centroáfrica. Este territorio está habitado por dos grandes grupos étnicos importantes: los negros agricultores y los baggaras que son pastores árabes.  Los dos grupos son mayoritariamente musulmanes. Eso significa que no hay una guerra religiosa en el Darfur sino más bien étnico. Como siempre donde hay agricultores y pastores en un mismo territorio, los conflictos pueden llevar a una guerra. Fue lo que pasó en esta parte de África.
En 2003, estalla la guerra. Nace MLS (Movimiento para la Liberación del Sudán) compuesto por los negros. Reivindican la igualdad y la mejor repartición de los recursos del territorio. Lo que empieza como escaramuzas contra los baggara se convierte progresivamente en una verdadera guerra.
En abril 2003, MLS se une a otro movimiento MJI (Movimiento para la justicia e igualdad). De manera combinada, atacan al ejército nacional en la zona de El Fasher. Habiendo preparado el ataque en total discreción, se apoderan del cuartel militar, destruyendo los aviones de guerra y matando a muchos militares del ejército nacional.
El gobierno responde creando la milicia de los Njanjaouids afines a los baggara. Empiezan las represalias sangrientas que han llevado la ONU a hablar del genocidio de los negros. Los milicianos njanjaouids, bien armados y organizados practican una limpieza étnica, destruyen por completo pueblos enteros y expulsando a miles de personas. Los desplazados se cuentan por miles desatando una horrible crisis humanitaria. Las mayores matanzas se observa en Fur, Zaghawa y Masalit.
En 2004, el ejército nacional entra en acción siempre al lado de los njanjaouids. Los negros aun con el apoyo de Eritrea se ve en inferioridad. El mundo entero se estremece ante las  matanzas. Las manifestaciones llenan las calles de numerosos países llamando la intervención de la ONU.
En mayo 2006, se filma un acuerdo entre MLS y el gobierno en Abuja. Se decide enviar los cascos azules para la protección de los civiles. Finalmente, la ONU despliega 26.000 militares en una misión que se ha bautizado de histórica. Gracias a su presencia, se reduce drásticamente los ataques y la destrucción de pueblos.
En 2008, el Tribunal Internacional de la Haya inculpa al presidente sudanés, Omar El Bechir de organizador del genocidio. Se convirtió así en el primer presidente en activo a estar enfrentarse a una orden de arresto y captura de parte del TPI. Desgraciadamente, hasta el día de hoy, sigue sin inquietarse.

Se piensa que la guerra del Darfur ocasionó más de 400.000 muertos y casi 2.000.000 de desplazados.

jueves, 19 de noviembre de 2015

El Islam africano

Hace poco, durante la cumbre sobre la seguridad, el presidente de Senegal, Macky Sall dijo sin tapujos que África tendría que rechazar las ayudas de los países del Golfo que aprovechan la pobreza de África para impulsar el islam radical. Decía concretamente que para dar ayudas, esos países exigen la construcción de mezquitas y extienden el salfismo que no corresponde a las costumbres y culturas africanas. Esta mañana, el ex-ministro maliense de defensa y actual responsable de la lucha contra el terrorismo en la Unión Africana, Boubakar Meiga, decía en la Radio France Internacional lo mismo apuntando directamente a Arabia Saudí.Para él, África tiene que independentizarse del salafismo oriental muy en desajuste con la mentalidad africano. Me parece interesante que los dirigentes musulmanes africanos tomen este tipo de posturas. El hecho de ser musulmán no significa que uno pierde su condición de africano. Y tanto el Islam como el cristianismo tienen que inculturarse en el continente. Esto significa que llegan para mejor y nunca para desfigurar las semillas del bien que se encuentran en las culturas de África. Últimamente África está sufriendo el acoso de grupúsculos radicales que aprovechan la debilidad de las instituciones para imponer el yihadismo completamente ajeno a la mentalidad africana. Entre esos grupos, destacan AQMI y MUJAO en Mali, Boko Haram de Nigeria y Al Shabab de Somalia. El yihadismo del norte de Mali y de Nigeria que está siendo un rompecabezas en muchos países de la zona tiene que ver con la destrucción de Libia y el desconctrol de los radicales formados en el salafismo del Golfo Pérsico. Al Shabab de Somalia aprovecha la larga descomposición de Somalia para implantar un tipo de islamismo importado también del Golfo. De manera general, el eslam africano es bastante tolerante. En muchos países, el islam convive con el cristianismo u otras religiones sin enfrentamientos. Es muy frecuente incluso encontrar familias mezcladas con cristianos y musulmanes sin que ello suponga desconfianza. Todos los países del sur de Sahel integran esta realidad en su seno político y social. Para frenar el redicalismo que se presenta como una real amenaza al continente, Marruecos acaba de abrir un instituto de formación de los imames musulmanes para un islam tolerante en África. Muchos países entre otros Mali ya han enviado a los suyos para seguir la formación. El radicalismo es algo importado por unos pocos siempre en conexión con los países musulmanes no africanos. En cambio, lo que dice el mandatario de Senegal es altamente verdadero. Pone el dedo en la llaga si tenemos en cuenta lo que está ocurriendo en muchos países subsahariano. Efectivamente, en los últimos años, Arabia Saudía está financiando muchas mezquitas, complejos culturales musulmanes, escualas coránicas etc. en muchos sitios. Todo ello lo hace a cambio de introducir un tipo del islam que se practica en oriente próximo, generalmente sunii pero en su vertiente conservador. Es importante que muchos dirigentes musulamanes africanos se sumen a esta postura de macky Sall y Meiga que consiste en promover un islam africano tolerante, libre de las influencias dañinas y abierto al desarrollo. Lo que África no necesita en este momento no es la vuelta a los primeros siglos sino una apertura al mundo moderno salvaguardando sus valores positivos.

sábado, 14 de noviembre de 2015

El terrorismo y la razón pervertida.

Antiguamente la guerra era un acto heroico donde se medían las fuerzas de dos ejércitos bien identificados. Los enemigos eran muy bien conocidos y la batalla determinaba quién era ganador y quien era perdedor. Aunque no se pudiera asegurar la total seguridad de los inocentes, nadie los atacaba indiscriminadamente. En el código de los guerreros estaba tajantemente prohibido agredir a una mujer, un niño o un anciano fuera del campo de batalla. La guerra era una cuestión de valor, de honor de parte de los combatientes. Últimamente estamos asistiendo a otro tipo de guerras que no responden a los cánones ordinarios de batallas. Ya no se trata de un enfrentamiento entre dos ejércitos sino un estallido de violencias por aquí por allá donde los enemigos son invisibles y todo el mundo puede ser candidato a la muerte. El terrorismo escapa a la lógica habitual de la guerra; introduce ingredientes nuevos difíciles de entender por los que beben de la cultura occidental. Ya no hay ejércitos acampados sino grupos dormidos dispuestos a matar o a inmolarse matando a los inocentes. No se trata de enfrentarse a un adversario en un campo de batalla sino alcanzar al enemigo matando a los suyos. En este sentido, todo funciona por asociación y terror. Asociación porque se considera que los que comparten los mismos ideales que el enemigo son igualmente enemigos y por terror porque se pretende derrotar al enemigo sembrando el caos en los suyos. En este sentido, el concepto de inocencia no existe. Todo esto está fuera de toda lógica occidental y es inútil intentar entenderlo. El terrorista tiene otra mentalidad y se mueve en una dinámica completamente diferente. Para un occidental, se trata de un cálculo diabólico mientras que para el terrorista se trata de una estrategia de lucha dónde Dios es el vencedor. De allí conviene hablar de la perversión de la religión y de la razón. La religión es tradicionalmente entendida como un sistema de creencias que sirven a conectar con lo alto. El objetivo principal es conseguir la paz y la armonía entre la vida terrena y el Ser Supremo. A raíz de esto, se puede decir que la religión es una búsqueda de la vida y la serenidad. Cuando la religión se pervierte, se convierte en una ideología, es decir un conjunto de ideas manipuladas al servicio de una causa. La ideología nubla la razón y es capaz de llevar a la persona a cometer las peores atrocidades sin el menor remordimiento de consciencia. De repente, en lugar de promover la vida, la religión ideologizada empieza a promover la muerte; el hombre en lugar de ponerse al servicio de Dios para la paz, se hace el guerrero para imponer por la fuerza la supuesta voluntad divina. En la misma óptica, cuando la razón se pervierte, se convierte en un instrumento del mal. La razón es una arma tan poderosa que pervertida puede destruir al hombre. Es como un coche sin freno en plena carretera. Es difícil entender a una persona que se arma de bombas para estallar en un bar o un mercado o en cualquier plaza pública con el único objetivo de matar a más inocentes posibles. ¿Quién puede entender esto? Algunos hablarán de frustración o de desesperación como motivos de esta actuación pero yo creo que los que envían a estos terroristas sobre el terreno después de limpiarles el cerebro, no son ni frustrados ni desesperados. Tienen un concepto especialísimo de Dios y sobre todo, a mi entender, están en plena perversión de la razón. Lo de Paris de este viernes 13 no es algo nuevo. Llevamos años asistiendo a este tipo de barbarie en Nigeria, Kenya, Somalia, Libia, Siria, Irak, Afganistán etc. Mirando el mapa, lo único que se me ocurre es que cuando la razón se pervierte, nadie puede tener seguridad en ningún sitio. Da igual que las víctimas sean cristianos, musulmanes, budistas o paganos. De hecho en todos estos sitios, los inocentes que mueren son de todos los credos. Para el terrorista, el hecho de no participar de su razón te convierte en un enemigo de Dios y tu vida no merece la pena. Es difícil entender a los terroristas porque no tenemos los mismos principios. Ellos creen hacer la voluntad de Dios erradicando el mal, es decir acabando con los impíos cuando nosotros creemos que lo que hacen es inhumano. Sólo el Dios del amor nos puede salvar. Entre tanto, estoy al lado de los que sufren en todos los sitios donde el mal parece tomar el mando.

jueves, 5 de noviembre de 2015

La lección democrática de Tanzania

Hace poco ví por casualidad en la web una foto del presidente Obama junto con sus cuatro predecesores (Jimy Certer, Jorge Bush padre, Bill Clinton y Jorge Bush hijo). Para algunos africanos, es una foto inaudita ya que en muchos paises se aplica el dicho según el cual no existen dos crocodrilos machos en un mismo río. Esto significa senciallamente que en muchas ocasiones, el presidente acaba su mandato matado o exiliado. El succesor, lejos de tomar la lección de la historia, cae en la misma trampa de dirigir sin nunc preparar su pacífica jubilación. Pero, hoy la imagen del nuevo presidente de Tanzania, John Magufuli, junto con sus tres antecesores me llenó de alegría. Se diriría que es una excepción que confirma la regla pero es un signo de esperanza y es una lección magestral a muchos países africanos. Tanzania inició su democracia en los años 1985 con la dimisión voluntaria del padre de la independencia, Mwalimu Julius Nyerere. Este sabio se dio cuenta que su edad ya no le permitía seguir guiando al país. Aunque las elecciones verdaderamente democráticas se celebraran en 1995, desde la salida del poder de Nyerere, han pasado por la presidencia de manera pacífica y democrática cuatro presidentes, Ali Hassan Mwinyi, Benjamin Mkapa. Jakaya Mrisho Kikwete y Magufuli que ha sido intronizado hoy. Todos estos presidentes están vivos y siguen con su vida tranquila dentro de Tanzania. El presidente Magufuli sustituye a Kikwete quien hace poco declaró que acababa su segundo mandato con alegría en el corazón y que consideraba importante pasar el testigo al otro para complementar lo que no había podido hacer. Es verdad que África va avanzando poco a poco en muchos aspectos y que nunca se le puede aplicar las teorías venidas de fuera sin más. Pero también es verdad que este tipo de discurso es bastante escaso sobre el continente. En este sentido, he de decir que Tanzania ofrece una lección de fortaleza democrática al mundo en general y a África en particular.

sábado, 31 de octubre de 2015

Centroáfrica: un mes de la visita del Papa.

Cuando el Papa anuncio, hace un año, su intención de viajar a Centroáfrica, sabía lo que estaba pasando por allí y fue por eso que quiso absolutamente ir a encontrarse con un pueblo herido en una situación dramática. Centroáfrica llevaba ya tiempo sumergido en un sinfín de violencias. A día de hoy, un mes antes de la visita del Pontífice, nadie es capaz de predecir lo que pasará durante su visita. Será una experiencia de un papa en una ciudad insegura. Últimamente, la situación ha ido a peor. Cada día hay matanzas, venganzas y represalias entre unos y otros sin que nadie llegue a poner coherencia en lo que está pasando. Tanto los antibalaka como los seleka y otras entidades se encuentran en el gobierno de transición. Y sin embargo, sigue habiendo escaramuzas y muertes entre los dos grupos que llevan por delante a civiles inocentes. El gobierno no parece controlar nada. Las fuerzas internacionales tienen dificultades en interponerse cuando estallan las violencias ciegas. En Bangui, un rumor puede desatar un movimiento masivo y una ola de violencia. Si muere un musulmán en algún rincón de la ciudad, nadie busca las causas de su muerte o el verdadero motivo de su asesinato. De inmediato, los milicianos musulmanes del km 5 se ponen a quemar casas de los vecinos no musulmanes y matan a unos cuantos inocentes que encuentran en la calle. Por otro lado, los antibalaka que no parecen tener ningún control se meten a matar a cualquier musulmán que se atreve a pasar por los barrios que controlan. Además, no se trata solamente de matar sino de torturar y mutilar. Muchos barrios de Bangui son un polvorín y nadie parece capaz de estabilizar la situación. El gobierno de transición ha mostrado su ineficacia y ya nadie cree que sea capaz de reconciliar a unos y otros. Lo único que la gente espera ahora es la organización de las elecciones para salir de la transición. La Comunidad Internacional está presionando mucho pero tampoco se sabe muy bien hasta qué punto es posible organizar las elecciones creíbles sobre todo el territorio. De momento, se ha fijado la fecha del 13 de diciembre para la primera vuelta. El papa va a un país que le quiere y le espera pero en unas condiciones inciertas. Aunque realmente nadie crea que los antagonistas vayan a iniciar los disturbios durante la visita, nadie puede descartar que algún descerebrado dispare la delegación de los que considera sus enemigos. Las fuerzas internacionales tienen un reto de proteger a unos y otros durante todo este tiempo. Entre tanto, todo el mundo tanto los cristianos como los musulmanes y otras religiones esperan al Papa como agua de mayo. Todos quieren escuchar una palabra de alivio y paz. El problema es que la violencia de los últimos tiempos parece seguir un plan oculto de los que tienen interés en desestabilizar el país, impedir las elecciones y presentarse al final como los únicos capaces de salvar al país. Dios quiera que se den cuenta de su error y paren la sangría.

viernes, 23 de octubre de 2015

Un fin de semana electoral en África.

Tres países africanos tienen cita con las urnas durante este fin de semana: Tanzania, Costa de Marfil y Congo Brazzaville. Contrariamente a lo que suele ocurrir en los países occidentales donde la participación es escasa, en África, las elecciones están tomadas en serio y se pasan en medio de una efervescencia general en todos los sentidos. Queda saber si los africanos responden a la convocatoria con un sentido del deber o si, en algunos casos, van porque se les dicen de ir, a veces sin saber bien de que va el tema.
Hace unos años me encontraba en un rincón de algún país, completamente alejado de la capital. Allí a penas llega la onda de la radio nacional y nunca llega la señal de la televisión. Era el día del referendum para validar o rechazar la nueva Constitución que permitía al presidente seguir en el cargo. Pasé semanas buscando el texto de la Constitución y el día de las urnas llegó sin que hubiera conseguido leer el texto en cuestión. Entonces pregunté a algunos campesinos lo que significaba para ellos aquella convocatoria y me respondieron que les habían dicho que la mejor opción era el sí y que en el caso contrario, habría guerra en el país. Aquel día entendí que la participación masiva en las urnas era seguramente un acto legal y voluntario pero no significaba necesariamente democracia. La democracia es todo un sistema, un proceso, un ejercicio de derechos pero es ante todo un cambio de mentalidad y una práctica que supone haber ganado terreno a la ignorancia y al desconocimiento.
Tanzanía es uno de los países africanos con una trayectoria intachable de democracia. Desde que el padre de la independencia, Julius Nyerere aceptó dejar el poder en 1986, el país ha conocido una alternancia pacífica. En 1995, se celebraron las primeras elecciones con diversos partidos políticos sin que el país se viera afectado por una inestabilidad post electoral. Desde entonces, los presidentes se suceden en la magistratura suprema con toda normalidad. Tanzania es considerado uno de los países más tranquilos desde la independencia y su democracia tiende a ser un modelo sobre el continente. Los países vecinos aprenderían mucho de la sabiduría del país que define su sistema político como un socialismo africano.
Costa de Marfil es otro caso mucho más complejo. Durante mucho tiempo estuvo dirigido por Feliz Houphouet Boigny que muchos consideraban como un dictador con rostro humano. Como suele pasar en los casos de los reinos longevos, los herederos no supieron salvaguardar la misma paz y tranquilidad. Los intentos de democracia se frustraron en golpes de Estado y una fractura del país. En 2011, los resultados de las elecciones custodiadas por la Comunidad Internacional acabaron en un baño de sangre. El presidente actual Alassana Ouatarra, dado por ganador por la Comunidad Internacional y por perdedor por el entonces presidente Bagbo, llegó al palacio presidencial saltando los cadáveres. Este fin de semana será un desafío aunque todo indica que el presidente actual ganará sin dificultades ya que su anterior adversario se encuentra encarcelado en la Haya y su partido divido en trozos.
El caso de Congo Brazzaville parece a muchos otros casos donde se utiliza al pueblo para legitimar un diseño previo. El presidente Sassou Nguesso llegó al poder por primera vez con un golpe de Estado en 1979. Dirigió el país durante 12 años hasta 1991. El país entró entonces en una era de democracia pluralista. En 1997, Sassou volvió a hacer un golpe de Estado expulsando al presidente elegido por el pueblo, Pascal Lissouba. Diez ocho años después, es el hombre fuerte del Congo. Si sumamos los años anteriores, encontraremos que el general Sassou Nguesso lleva 30 años en el poder. Ahora, quiere cambiar la constitución para seguir ejerciendo la magistratura suprema. El referendum sobre la constitución de este fin de semana es un caso típico de movilización ciudadana bajo el nombre de democracia para legitimar las mismas políticas impidiendo así otra posible experiencia.
En los países donde los instrumentos democráticos están flojos, la limitación de los mandatos sirve para que el pueblo pueda experimentar una alternancia en el poder y otro tipo de proyectos. De otra manera, resulta imposible desbancar al que ya se encuentra arraigado en el poder y con todos los medios estatales en su ayuda.

viernes, 16 de octubre de 2015

Urwibutso, ejemplo de empresa rural integradora.


Sina Gérard me recoge en Kigali, una mañana, en su coche Land Rover. Cruzamos la ciudad de Kigali, capital de Rwanda y nos adentramos en las colinas hacia el norte. En esta carretera asfaltada que serpentea las montañas, voy contemplando la alternancia de colinas y valles. Rwanda es una belleza indescriptible. Su paisaje verde es una maravilla de la naturaleza. Al cabo de 40 minutos, llegamos al centro Nyirangarama, la sede de la empresa Urwibutso creado y desarrollado por la misma persona que me conduce.
Nyirangarama era en los años 80 ya un centro bastante moderno y concurrido por estar al lado de la carretera principal que une la capital con las ciudades del nordeste del país. Sina empezó su negocio poco a poco vendiendo artículos de base sin que nadie pudiera sospechar que aquel chico delgado con un lenguaje dulce y muy respetuoso llegara a montar un imperio de negocios y a transformarse en un millonario.
Fue en los años 90 cuando por un secreto que solamente él conoce, Sina inició un tipo de bollos muy originales llamado "Urwibutso", nombre que significa recuerdo en la lengua nacional, el Kinyarwanda. Muy rápidamente el invento tuvo éxito en todo el país y el término se convirtió en el símbolo de una nueva empresa innovadora en el centro de Nyirangarama.
El genocidio de 1994 paralizó por dos años la empresa pero a partir de 1997, Sina volvió a la carga esta vez con nuevos inventos todos originales los unos como los otros. La empresa dejó de producir solamente los bollos para convertirse en una cadena alimentaria importante acogiendo otras novedades. Allí se empezó la transformación de diversos productos del huerto diversificando así el negocio. En la actualidad, Urwibutso es una empresa que produce zumos de todo tipo de frutas, pimienta picante llamada Akabanga, licor de plátanos, agua embotellada, el vino rojo producido a partir de las viñas sembradas en las colinas de Rwanda, galletas de boniato etc.
El negocio se amplió tanto que ya los productos se venden por todo el país y parte del extranjero como en Bélgica o Alemania. También la originalidad de la empresa le valió muchos premios sea a la mejor creatividad en un país en vías de desarrollo sea a la mejor integración rural. Nyirangarama que era antes un pequeño centro creció y tomó una relevancia tal que hoy en día es un sitio de obligada visita para todos los que visitan el norte de Rwanda.
Lo que llama la atención de esta singular empresa  es la calidad de los productos, el higiene muy destacado en los lugares de producción y la disciplina de los trabajadores. Al ver la eficacia y el resultado, uno se da cuenta de que África puede ir adelante con sus propios iniciativas.
La sede de Urwibutso.
La originalidad de la empresa de Sina es igualmente su apuesta por emplear a los habitantes locales. La mayoría de los que trabajan allí son chicos y chicas del lugar, algunos universitarios, otros con un sencillo bachillerato y una mano de obra numerosa de los que no pudieron llegar lejos en los estudios. Esto hace que la empresa parezca realmente un bien del pueblo y sin lugar a dudas, la presencia de esta empresa hizo que el nivel de vida del pueblo está notablemente por encima de otros lugares.
En la actualidad, la empresa utiliza algo más de 600 trabajadores entre los técnicos cualificados y trabajadores fijos y temporales. Muy pocas empresas en el país llegan a esta prestación  en un lugar alejado de la capital. Nyirangarama es ahora mismo el símbolo de un nuevo tipo de desarrollo rural y el modelo de éxito de una empresa típicamente local que nació y creció sin depender de una tecnología venida de lejos.
El otro punto muy interesante que hay que destacar es la apuesta por la educación. Aparte de la producción y la venta que son los nervios del busness, Sina quiso también promocionar la enseñanza local. A este efecto, puso en marcha una escuela donde todos los niños del lugar pueden estudiar pagando poco o nada según el nivel de vida de los padres. La escuela ubicada en una montaña preciosa, lejos de la carretera principal, alberga a más de 800 alumnos, la mayoría de ellos internos. Inútil insistir que mantener y abastecer una escuela es una labor que requiere mucha dedicación y muchos medios. Quizá uno de los logros de Sina para el futuro de la zona sea eso más que la empresa en sí.
Gaetan y Sina ante los alumnos.
Todos los que pasan por el lugar alaban la creatividad cada vez grande de este señor que no deja de poner en el mercado novedades. Cada año intenta presentar algo nuevo en la exposición venta que organiza el ministerio del comercio al nivel nacional y varias veces salió apremiado por sus productos. Al mismo tiempo, se alaba la integración del pueblo dentro de la empresa lo que constituye un elemento de desarrollo de la zona. No solamente, la empresa emplea a gente local sino que también compra los productos de los huertos de la región sea para la transformación, sea para alimentar los alumnos de la escuela, sea para la consumación de los trabajadores.
Hay quien me dijo que si hubiera diez personas capaces de hacer Urwibutso en el país, Rwanda saltaría al nivel de países emergentes dentro de muy poco tiempo. No cabe duda que África se desarrollará cuando haya muchas personas creativas capaces de poner en marcha una empresa como Urwibutso y que suficientemente valientes para realizar este tipo de proyectos. Felicidades a todos los que constituyen el orgullo de África y al mismo tiempo su futuro.

Gaetan